Lula da Silva sufre derrame cerebral, lo operan de emergencia

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Los médicos le atribuyeron a la caída que sufrió hace un mes y medio, cuando el presidente se cayó en el baño de su residencia y sufrió una herida en la nuca.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de 79 años, fue operado de emergencia la noche del lunes en São Paulo por una “hemorragia intracraneal” y “se encuentra bien”, a menos de dos años de las próximas elecciones presidenciales.

“La cirugía transcurrió sin complicaciones. Por el momento, el presidente se encuentra bien, bajo seguimiento en la Unidad de Cuidados Intensivos”, dijo el Hospital Sirio-Libanés en un comunicado, publicado en las redes sociales del mandatario. “Fue trasladado donde se le realizó una craneotomía para drenar el hematoma”.

Los médicos explicaron que Lula sintió dolor de cabeza y le realizaron en Brasilia una resonancia magnética que mostró una hemorragia cerebral, que atribuyeron a la caída que sufrió hace un mes y medio, el 19 de octubre, en que el presidente se cayó en el baño de su residencia y sufrió una herida en la nuca. Debió recibir puntos de sutura.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de 79 años, fue operado de emergencia la noche del lunes en São Paulo por una “hemorragia intracraneal” y “se encuentra bien”, a menos de dos años de las próximas elecciones presidenciales.

“La cirugía transcurrió sin complicaciones. Por el momento, el presidente se encuentra bien, bajo seguimiento en la Unidad de Cuidados Intensivos”, dijo el Hospital Sirio-Libanés en un comunicado, publicado en las redes sociales del mandatario. “Fue trasladado donde se le realizó una craneotomía para drenar el hematoma”.

Los médicos explicaron que Lula sintió dolor de cabeza y le realizaron en Brasilia una resonancia magnética que mostró una hemorragia cerebral, que atribuyeron a la caída que sufrió hace un mes y medio, el 19 de octubre, en que el presidente se cayó en el baño de su residencia y sufrió una herida en la nuca. Debió recibir puntos de sutura.

Dudas sobre el futuro de Lula

Lula, un exlíder sindicalista, asumió su tercer mandato en enero de 2023, después de haber ocupado la presidencia entre 2003 y 2010. A poco menos de dos años de las próximas elecciones, en octubre de 2026, existe la percepción generalizada de que repetirá como candidato de la izquierda.

Aunque él ha señalado que aún es prematuro hablar de ello, en noviembre dijo que “varios partidos” lo apoyan y que, cuando sea propicio, lo discutirá “con mucha sobriedad y seriedad”.

“Si llegado el momento, los partidos entienden que no hay otro candidato para enfrentar a una persona de extrema derecha (…) obviamente estaré listo para enfrentarla”, dijo a CNN Brasil. Pero “espero que no sea necesario” y que haya una “gran renovación política” en Brasil, agregó.

El exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro, su rival más visible, ha manifestado sus intenciones de correr la próxima carrera presidencial, aunque la justicia electoral lo inhabilitó hasta 2030 por desinformar sobre el sistema de votación electrónico.

Casado con Rosangela Janja da Silva, 21 años menor, Lula tiene un intenso ritmo de trabajo. El mandatario encadena eventos oficiales por todo Brasil, un país de dimensiones continentales, en los que ofrece largos y acalorados discursos. A menudo habla de su buen estado de salud, señalando incluso que se siente mejor que nunca y que quiere “vivir hasta los 120 años”.

También publica videos haciendo ejercicio en el entorno de la residencia presidencial de la Alvorada.

“Gobernar no es como practicar deportes. No es la juventud la que va a resolver los problemas de gobernanza, sino la competencia, la mentalidad, la salud y los compromisos del gobernante”, afirmó en noviembre.

En octubre de 2023 fue operado de la cadera para colocarse una prótesis completa y aliviar un dolor que le aquejaba desde hacía más de un año. El mandatario, que perdió un dedo meñique cuando trabajaba en una fábrica metalúrgica, sufre de artrosis, un desgaste en los cartílagos que revisten las articulaciones, y que puede limitar el movimiento.

En 2011, fue diagnosticado de cáncer de laringe y logró una total remisión el año siguiente, tras someterse a radioterapia y quimioterapia.