Aunque la cantante se encontraba dentro de la residencia, no sufrió ningún daño
El domicilio de Rihanna en Beverly Hills fue escenario de un grave incidente cuando una mujer abrió fuego contra la vivienda mientras la artista se encontraba en el interior junto a su familia.
Fuentes policiales citadas por el diario Los Angeles Times confirmaron que el ataque ocurrió el domingo por la tarde y conmocionó a los residentes del exclusivo barrio.
La agresora, identificada únicamente como una mujer de 30 años, disparó desde su automóvil y fue arrestada poco después tras una breve persecución.
La policía recibió un llamado a las 13:15 (hora local) alertando sobre disparos en la zona conocida como Beverly Hills Post Office.
De acuerdo con el Los Angeles Times, la cantante estaba dentro de la casa al momento del tiroteo.
La residencia, donde vive junto a su pareja, el rapero A$AP Rocky, y sus tres hijos pequeños, fue alcanzada por al menos una bala que penetró la pared de la mansión.
El sargento Jonathan de Vera, portavoz del Departamento de Policía de Los Ángeles, aseguró que no hubo heridos tras el ataque.
Según la policía de Los Ángeles, una mujer disparó aproximadamente diez veces contra la residencia de Rihanna desde un Tesla blanco, estacionado frente al portón.
Al detener a la sospechosa y registrar el vehículo, los agentes hallaron un rifle de asalto y siete casquillos, precisó el portavoz policial Armen Arias.
El tiroteo afectó no solo la vivienda principal, sino también la reja de acceso y una casa rodante (RV) estacionada en el camino de entrada.
Las autoridades confirmaron que ninguno de los ocupantes resultó lesionado, a pesar de la gravedad del incidente.
Vecinos del área manifestaron su alarma ante el sonido de los disparos.
“Fue aterrador. No puedo imaginar estar adentro y escuchar los impactos de bala”, relató Keith England, residente local, al canal Fox LA.
England describió la rapidez del ataque con la frase: “Bam, bam, bam, bam, bam — probablemente diez disparos”.
Isabel Thorne, otra vecina, comentó sobre la magnitud del estruendo y explicó que “fue realmente fuerte, y todo retumba en este valle. Se escucha todo”.
Agregó además: “Un disparo no es algo que esperes aquí”.
El propio England expresó su asombro por la naturaleza del ataque y aseguró que su primer pensamiento fue de incredulidad porque “en este vecindario no esperas tiroteos desde autos en movimiento. Pero ahora están en todas partes”.
La sospechosa, que viajaba en un Tesla blanco, fue detenida en un centro comercial de Sherman Oaks media hora después de la denuncia. Las autoridades continúan investigando el motivo del ataque.
Tras el tiroteo, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo para localizar a la agresora, que huyó hacia el sur por Coldwater Canyon Drive.
Un helicóptero policial detectó el Tesla y guió a los patrulleros hasta un estacionamiento en Sherman Oaks, donde la mujer fue detenida.
Llevaba una blusa color crema y el cabello trenzado, según la descripción transmitida por radio durante la persecución.
Al registrar el automóvil, la policía encontró un rifle de asalto y siete casquillos, de acuerdo con Armen Arias, portavoz del Departamento de Policía de Los Ángeles.
Este hallazgo sostiene la hipótesis de que el ataque fue premeditado.
Antecedentes de violencia en propiedades de Rihanna
No es la primera vez que una residencia de Rihanna es blanco de hechos violentos.
En 2018, un hombre irrumpió en la anterior casa de la artista en Hollywood Hills y permaneció dentro durante unas 12 horas, según reportaron entonces las autoridades.
Rihanna no se encontraba presente y el intruso fue arrestado al día siguiente tras ser descubierto por una asistente de la cantante.
Actualmente, la artista reside en una mansión de estilo colonial junto a A$AP Rocky y sus tres hijos: RZA (mayo de 2022), Riot (agosto de 2023) y Rocki, nacida hace poco más de cinco meses.
La familia mantiene un perfil bajo y no se informó si alguno de los niños estaba en la vivienda durante el tiroteo.
Representantes de Rihanna no respondieron a las solicitudes de los medios para hacer comentarios sobre lo ocurrido.




