El senado de la República estimó que la propuesta de la Presidenta, Claudia Sheinbaum sobre el tema del nepotismo y la no reelección cobrará vigencia a partir de las elecciones del 2030.
El retorno al paradigma SUFRAGIO EFECTIVO, NO REELECCIÓN, ha quedado ya bien definido. Pero retomará carácter y vigor hasta 2030.
Sobre el nepotismo, igual. Por lo pronto, quedan muchos, protegidos bajo el ramaje de las nuevas definiciones.
Porque eso de que satanicen a los parientes hasta la cuarta generación y se extienda el anatema a un radio de influencia a cientos de kilómetros a la redonda, es peor que una excomunión católica.
Veamos una definición.
Nepotismo es un término que se refiere a la práctica de otorgar favores o cargos públicos a familiares o amigos cercanos, independientemente de sus méritos o calificaciones.
Esta práctica a menudo se asocia con la corrupción, ya que puede resultar en la contratación de personas no calificadas para puestos importantes, socavando así la equidad y la eficiencia en las organizaciones y gobiernos.
El nepotismo puede manifestarse de varias formas, como en la contratación, promociones, o en la adjudicación de contratos y licitaciones.
Aunque el término se usa comúnmente en contextos políticos, también puede aplicarse en el ámbito empresarial y en otras organizaciones.
Ejemplo: Si un funcionario público utiliza su posición para asegurar que su hijo, hermano o pariente cercano reciba un puesto de gobierno, a pesar de que hay candidatos más calificados, esto sería un claro caso de nepotismo.
Pero… ¿y si está bien calificado y experimentado, con una trayectoria propia, deja de ser nepotismo?
Hay casos escandalosos de nepotismo como los Murat en Oaxaca; los Monreal, en Zacatecas; los Moreira en Coahuila; los Yunes, en Veracruz.
Pero en la rebatinga de candidaturas, cualquier pariente cercano a la figura del momento, HOY, es fácilmente descalificable.
Por ejemplo, la intención de suceder en el cargo a su esposa como gobernadora de San Luis Potosí, al Pollo Gallardo.
O el intento de Felix Salgado Macedonio, por suceder a su hija en el gobierno del estado de Guerrero.
La dirigente de Morena, Luisa María Alcalde anunció que presentarán una modificación a los estatutos del partido para impedir la reelección inmediata de familiares para las elecciones de 2027.
“En congruencia con la propuesta de la Presidenta Claudia Sheinbaum sobre nepotismo y no reelección, nuestro Partido-Movimiento NO PRESENTARÁ propuestas de familiares en las elecciones locales de este año en Durango y Veracruz.
También, presentaremos ante el Congreso Nacional de PartidoMorenaMx una propuesta de Incorporación estatutaria para que esta medida sea aplicable para el proceso electoral de 2027″.
En la mañanera de ayer jueves 27 de febrero, la presidenta Sheinbaum comentó que su iniciativa tenía como fecha de inicio hasta las elecciones de 2027, pero que en el ejercicio del Senado, conocido como la “negocia”, hubo que concertar con otros partidos, y se acordó que fuera hasta el 30.
Sin embargo, Morena no presentará a familiares como candidatos,
A la gente no le gusta el nepotismo, dijo la presidentA.
Y conminó a: Felix Salgado Macedonio y Saúl Monreal, a que esperaran otro turno. “Están jóvenes. Espérense hasta el 30”. Les mandó decir.
Hay casos de miembros de la familia que tienen capacidad y habilidad política, y que tienen ascendencia en sus “terrenos”.
En Chihuahua, puedo hablar de al menos tres Duartes con esta capacidad: Además del polémico ex gobernador, César Duarte, están, su primo Nacho; su sobrino Sixto, por cierto, quizás el más talentoso de ellos; y su hermano, Ricardo, ex rector de la UACJ. Priyistas todos, y ahora muy desguensados por la estrepitosa caída de su partido.
Y qué me dicen de los Murguía Lardizabal: Teto el inefable; Luis; y Daniel. Priyistas también, pero éste último, diputado federal por el distrito 01, que hizo el salto de la muerte hacia Morena, y luego de una reelección, se vuelve incisivo aspirante a la alcaldía.
Otra dinastía de políticos en Ciudad Juárez, lo significan los Pérex Cuéllar.
Cruz, presidente municipal; Alejandro, diputado federal por el 4⁰ distrito; y Alex Pérez Escalante, dirigente municipal del partido Verde Ecologista.
La efervescencia que cobra la ruta de posibilidades rumbo a las elecciones del 27, nos hace especular sobre los posibles alcances de estos jugadores, parientes entre sí.
Cruz, lleva su proyecto muy encaminado. Hace su jale político en casa; pero al mismo tiempo, va ganando terreno en el resto de la entidad. Él juega sin duda, por el partido guinda, peleará con todo, hasta el momento de las definiciones.
En mis análisis prospectivos, pienso que por el momento es el mejor posicionado en la parrilla del arranque, pero nada es seguro en la política.
Alejandro, aunque moreno también, por el momento es diputado por el Verde.
Recordemos que en aquel momento, la alianza de Morena con el Verde, le abrió el hueco para contender en el distrito 04, por cierto, bastión de los panistas, y les dobló el marcador. Tiene hoy, la posibilidad de aspirar a reelegirse por el mismo distrito, sin problema alguno, pues el tema de la no reelección, no lo amenaza. Si busca la reelección por el Verde, sin problema.
Y finalmente, Alex Pérez Escalante, como líder municipal del Verde, puede ser plurinominal al congreso del estado, o regidor, colocándose tal vez en sucesión de su compañera, Fernanda Ávalos.
Hay otras jugadas más, pero son especulaciones ya muy jaladas de los pelos.
No me voy a detener en eso.
Como sé que estos últimos personajes tienen sus feroces detractores, sólo quiero recordarles que de nada sirve desearles el mal en sus proyectos.
Las posibilidades existen, hay muchas variables que determinan el éxito o el fracaso de sus intenciones y no somos nosotros, los analistas, o ustedes los detractores, factores de decisión.
Como tampoco lo son sus aplaudidores.
Van surgiendo con mucha rapidez las señales. No coman ansias.
CARTAPACIO
Conectajuarez no se hace responsable de los puntos de opinión de los columnistas que participan en este medio de comunicación, es responsabilidad única de quien lo escribe, el autor sostiene cada uno de sus argumentos.