El presidente estadunidense tiene programado el evento Día de la Libertad para revelar las tarifas recíprocas; firmará las iniciativas acompañado de su gabinete
Sin excepciones, cualquier país que se aproveche de Estados Unidos tendrá aranceles, afirmó ayer la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Cualquier país que haya tratado de forma injusta al pueblo estadunidense debería esperar recibir un arancel a cambio el miércoles”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien declinó dar más detalles.
El presidente tomará una decisión final, pero en este momento no tenía previsto eximir a algún país de los aranceles.
La Casa Blanca en los últimos días ha duplicado sus planes arancelarios, con Trump presionando por un impuesto de importación general de hasta 20% en todos los productos a partir de mañana, según el periódico The New York Times.
En concreto, Trump prevé anunciar aranceles recíprocos a aquellos países que imponen barreras comerciales contra los productos y servicios estadunidenses, desde la visión de la Casa Blanca.
Al respecto, Trump prometió ayer que será “muy amable” con los aliados comerciales de Estados Unidos, que están en vilo ante una avalancha de nuevos aranceles estadunidenses.
Vamos a ser muy amables”, aseguró el presidente estadunidense, y prometió que sus medidas permitirán un “renacimiento” de Estados Unidos.
Aseguró que los aranceles estadounidenses serán “más bajos”, y en algunos casos “significativamente más bajos”, que los impuestos por otros países.
Otros países se han aprovechado de nosotros, y vamos a ser muy amables con ellos, en comparación con lo que ellos nos han hecho”, dijo el republicano.
Hasta ahora Trump prometió tarifas aduaneras “recíprocas” en el sentido de que cada país pague por sus bienes exportados a la Unión Americana la cantidad que cobra por los estadunidenses.
Estos nuevos aranceles se conocerán mañana, pero Trump no descarta comunicarlos hoy por la noche.
Después del acero y el aluminio y antes de los automóviles, el presidente Donald Trump incrementará su ofensiva con lo que llama tarifas recíprocas que cambiarán las reglas de juego del comercio.
Para él, el 2 de abril será el “Día de la Liberación”, para romper con prácticas abusivas que han afectado la economía interna, según la perspectiva del gobierno republicano.
Promete imponer barreras aduaneras en función de los aranceles que los países aplican a los productos estadunidenses.
La Casa Blanca sostiene que esta medida fomentará la manufactura nacional, aunque también podría provocar un aumento de precios para los consumidores y perjudicar a los grandes fabricantes de automóviles del país, que dependen de cadenas de suministro globales.
En lo inmediato, parece como si a Trump no le importara si sus aranceles elevan los costos de producción para las empresas o los precios para los consumidores”, comentó este lunes en un blog el nobel de Economía Paul Krugman.