¿En qué momento dejamos de proteger a nuestros niños para empezar a exponerlos?
¿Por qué ahora vemos como algo normal, gracioso o hasta “tierno”, que una niña baile con movimientos explícitamente sexuales?
¿Por qué vemos correcto vestir a nuestras hijas como si tuvieran el doble de su edad, permitiéndoles ver programas que alientan a ser precoces?
Permitimos que otros les digan que “se ven mayores” o que hagan comentarios sobre su cuerpo, como si eso fuera un cumplido.
¿Qué esperamos que nos responda un niño al preguntarle si tiene novia… o cuántas novias tiene?
Parecen comentarios inocentes, pero lo que sembramos en ellos va mucho más allá de la inocencia.
Cuánta violencia ejercemos sobre la niñez sin darnos cuenta minimizando la HIPERSEXUALIZACION.
No dimensionamos la gravedad del asunto. Acordémonos que una cosa lleva a la otra.
Actualmente, con tanta información literalmente al alcance de nuestras manos —vivimos con el celular en ellas— no le damos el tiempo, ni el interés, ni la importancia a educarnos en estos temas tan delicados.
Temas que desencadenan problemas mayores como los embarazos en niñas.
No hemos evolucionado en educación sexual: sigue siendo un tema tabú.
Los padres no damos la información suficiente —y muchas veces ni la tenemos— para que nuestros hijos puedan desarrollar su propio criterio. Esta ignorancia nos lleva a ver lo natural como incómodo o molesto.
¿Qué carajos estamos esperando para hacer algo al respecto?
Yo, personalmente, tengo límites muy claros.
Nadie tiene mi autorización para preguntarle a mi hijo qué niña le gusta.
Hay tiempo para todo.
¿Cuál es la pinche necedad de que nuestros hijos crezcan antes de tiempo?
¿Por qué quemamos la oportunidad de disfrutar cada etapa de sus vidas?
Debe existir con urgencia una ley que prohíba de forma absoluta el matrimonio infantil, aun con el “consentimiento” de los padres.
Las cifras de embarazos en niñas son tristes. Dolorosas. Y van en aumento.
Los niños no son más hombres por empezar a “conquistar” niñas cuando aún tienen el bigote de leche.
Y las niñas no son más mujeres por tener un hijo antes de iniciar o terminar la secundaria, solo porque “son muy maduras para su edad”.
Todas estas ideas son ESTUPIDECES que venimos permitiendo y heredando.
No, un hijo no es una bendición cuando está siendo criado por dos niños que ni siquiera saben limpiarse la cola.
Ni hablemos del peligro que corre una menor al parir.
Seamos padres presentes.
Para que nuestras hijas no busquen validación, amor o seguridad en los adultos equivocados.
Y para que nuestros hijos no crean que un hombre se define por las conquistas que acumula desde su infancia.
La HIPERSEXUALIZACION es más seria de lo que imaginamos.
Y abre la puerta a problemas todavía más graves.
Me parece repugnante que algunos adultos fomenten esta conducta, normalizando, aceptando y hasta presumiendo que sus hijos sean unos “galanes”.
Estamos olvidando que la infancia no se repite.
Y que robarles esa etapa… es robarles lo más sagrado que tienen:
su derecho a crecer con la niñez intacta.
Uno de los actos más crueles que hay es robarle a un niño el derecho a no entender lo que aún no debería conocer.
“Cuando los adultos olvidan que fueron niños, empiezan a criar adultos prematuros”. Anónimo
Pero… P’S CADA QUIEN
Conectajuarez no se hace responsable de los puntos de opinión de los columnistas que participan en este medio de comunicación, es responsabilidad única de quien lo escribe, el autor sostiene cada uno de sus argumentos.



