Dos aviones militares rusos violaron el espacio aéreo de Lituania. La OTAN respondió con cazas y Vilna denunció la provocación ante sus aliados.
Dos aviones militares rusos penetraron en el espacio aéreo de Lituania, miembro de la OTAN, durante unos 18 segundos, informó el ejército lituano.
Los dos aviones, un caza Su-30 y un avión cisterna de reabastecimiento Il-78, se encontraban posiblemente en una misión de entrenamiento de reabastecimiento cuando volaron 700 metros hacia Lituania desde la región de Kaliningrado a las 15:00 horas, dijo el ejército.
Lituania convocó al principal diplomático ruso en el país y emitió una severa protesta, e informó a sus aliados de la OTAN y la Unión Europea y al Consejo del Atlántico Norte sobre el incidente, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Este incidente demuestra una vez más que Rusia se comporta como un Estado terrorista, despreciando el Derecho internacional y la seguridad de los países vecinos”, dijo en Facebook la primera ministra lituana, Inga Ruginiene.
Lituania es segura. Junto con nuestros aliados, cuidamos y defenderemos cada centímetro de nuestro país”, añadió.
Los aviones Eurofighter Typhoon españoles de la Policía Aérea del Báltico de la OTAN se movilizaron en respuesta y están patrullando la zona, dijo el ejército.
Esto demuestra que la vigilancia es necesaria en todo momento, que Rusia no se está calmando ni retrocediendo”, dijo el ministro polaco de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, a la cadena privada TVN24.
Tres aviones militares rusos violaron el espacio aéreo de Estonia durante 12 minutos el 19 de septiembre. La OTAN envió cazas y los escoltó hasta que se retiraron.
Rusia negó que sus aviones hubieran entrado en Estonia, alegando que Tallin no tenía pruebas que respaldaran su afirmación y que pretendía aumentar la tensión entre Oriente y Occidente.
Nueve días antes, más de 20 drones rusos penetraron en el espacio aéreo polaco. Los aviones de la OTAN derribaron algunos de ellos, la primera vez que un miembro de la alianza disparaba contra objetivos rusos desde el inicio de la guerra en Ucrania.
El general estadounidense que ejerce como máximo comandante de la OTAN dijo esta semana que Rusia parecía haber sido disuadida por la firme respuesta de la OTAN a las incursiones en el espacio aéreo polaco y estonio, pero se espera que Moscú siga poniendo a prueba los límites.
Tensión aérea creciente por Rusia
Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, las violaciones del espacio aéreo por parte de aviones militares rusos en países vecinos han aumentado de forma constante, especialmente sobre las naciones bálticas y el mar Báltico, según datos de la OTAN.
Estos incidentes, aunque de corta duración, son considerados por los aliados occidentales como maniobras destinadas a probar la capacidad de respuesta y coordinación de la Alianza Atlántica en su flanco oriental.
La región rusa de Kaliningrado, enclave entre Lituania y Polonia, se ha convertido en un punto estratégico y de tensión militar.
Allí Moscú mantiene misiles Iskander capaces de portar ojivas nucleares y ha reforzado su presencia aérea y naval desde 2023, de acuerdo con reportes del Centro de Estudios de Defensa de Noruega (FFI).
Los países bálticos consideran que estas acciones buscan intimidar a la OTAN y disuadir su apoyo a Ucrania, mientras Rusia insiste en que solo responde a la “expansión hostil” de la Alianza.
En respuesta a estos episodios, la OTAN mantiene una misión permanente de Policía Aérea del Báltico desde 2004, con cazas rotativos de países aliados estacionados en bases de Estonia y Lituania.
Expertos de la European Council on Foreign Relations (ECFR) destacan que la coordinación entre estos países y el mando aéreo aliado ha mejorado significativamente, permitiendo una reacción en minutos ante cualquier incursión.
No obstante, analistas advierten que cada violación del espacio aéreo aumenta el riesgo de un accidente o malentendido con potencial de escalar a un conflicto mayor.



