FUTBOL PROFESIONAL JUARENSE, EL ÉXITO EMPRESARIAL NO GARANTIZA EL TRIUNFO DEPORTIVO

A TÍTULO PERSONAL Por Sergio Arturo Duarte Méndez

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Gráfica e imagen tomadas de la web

MÁQUINA DEPORTIVA

De perfiles distintos y con personalidades diferentes, los empresarios juarenses Alejandra de la Vega y los hermanos Javier y Gerardo Martínez se asemejan y coinciden en el éxito que gozan en el ramo empresarial, en los rubros de venta de cerveza y pizzas, principalmente.

Igualmente, De la Vega Arizpe y la familia Martínez tienen en común su afición por el futbol, deporte en el que se han atrevido a gastar y arriesgar su dinero, manejan los hilos de los clubes Bravos FC Juárez, en la Liga MX y, de La Tribu en la Liga Premier y, por ende, del futbol profesional en la ciudad.

Para variar, los tres inversionistas locales muestran similitud en que su visión, metas a lograr y la consecución de objetivos a corto, a mediano y a largo plazo en el llamado ‘deporte popular del mundo’, el crecimiento de sus equipos como clubes y organizaciones en estructura e infraestructura, no va acorde con su triunfadora gestión mercantil o empresarial.

Empecemos por el FC Juárez, el rostro de esta ciudad en el balompié nacional de Primera Nacional, escuadra que se ‘cae a pedazos’ y vive su más pobre y triste capítulo en su historia -a partir del 2019-, en el máximo circuito.

A unas horas de recibir al líder América, la escuadra fronteriza se encuentra en el fondo de la tabla, con cero puntos, cuatro reveses y dos goleadas consecutivas frente a Pumas (5-1) y Monterrey (6-1).

Sumido en una severa crisis deportiva y administrativa a De la Vega, llamada servilmente en las redes sociales ‘La Patrona’, simple e históricamente los resultados no la acompañan ni la avalan al frente de los propios Bravos ni en otros proyectos como Cobras, Juárez Tigres y Cobras (filial de Rayados de Monterrey), en los cuales, ella y/o su familia estuvieron involucrados.

Carente de un empaque de equipo de primer nivel, sin el talento suficiente en su plantilla para competir contra los mejores, sin identidad ni sentido de pertenencia hacia los adeptos a futbol en la ciudad e incapaz de seducir con su futbol al público, de llevar a la afición al estadio -la que tiene el poder adquisitivo porque las entradas son muy caras-, De La Vega y su esposo Paul Foster pagan muy caro las consecuencias de una serie de decisiones equivocadas y de desaciertos en un conjunto chico con directiva rica.

En la balanza del acierto y error, la dirigencia local que no ha encontrado la fórmula ni la cuadratura al círculo y reprueba con la contratación de jugadores ‘cartuchos quemados’ nacionales y extranjeros, algunos con sus mejores años en el pasado, otros conflictivos y unos más, de baja calidad quienes no marcaron diferencia dentro de la cancha.

Casos como los de Marco Fabián de la Mora, Martín Galván, Carlos Salcedo, el brasileño Rafael ‘Indomable’ Ramazotti, Diego Valoyes, Rodolfo Pizarro, Carlos Fierro, Fabián Castillo, entre muchos otros, son ejemplo de ello.

Igualmente, el arribo de directivos que poco o nada aportaron a la institución como Álvaro Navarro, Guillermo Cantú, Miguel Ángel Garza -quien salió por la parte de atrás de Tigres-, José Antonio ‘Tato’ Noriega, Joaquín del Olmo, Andrés Fassi y ahora el español Fran Sánchez.

Los Bravos a quienes se les ha aparecido el fantasma del técnico argentino Carlos ‘Chamaco’ Rodríguez, con la pequeña gran diferencia que hoy no hay descenso, también abrieron las puertas a célebres personajes de muy ‘baja calaña’ para trabajar en sus fuerzas básicas como el visor Ángel ‘Coca’ González, con negros antecedentes documentados en varios clubes a nivel nacional.

A ello súmele la existencia en la escuadra local de algunos ‘lobos con piel de oveja’ enquistados en la piel de Bravos quienes juegan su ‘propio partido’ y no necesariamente para bien de la escuadra o la organización.

Resulta sintomático que el equipo no ha funcionado o se ha venido abajo con diferentes técnicos, algunos de ellos con renombre en el banquillo como Luis Fernando Tena, Ricardo ‘Tuca’ Ferretti y recientemente Pedro Caixinha.

El desfile de timoneles incluye también a Gabriel Caballero, Luis Alfonso Sosa, Hernán Cristante, Diego Mejía, Mauricio Barbieri, Martín Varini y hoy por hoy a Salvador Valero.

La penosa situación de los Bravos ha alejado a sus seguidores del ‘Coloso de El Chamizal’ y, a la vez, ha encendido los rumores de una posible venta del equipo, los cuales, no suenan descabellados.

El viejo refrán dice que la historia es cíclica y se repite y sólo el tiempo dirá si veremos o no a Bravos terminar su historia en Primera División igual que ocurrió con Cobras y el CF Indios.

EN LA TRIBU TAMBIÉN ‘HACE AIRE’

Con el debut en la Liga Premier a la ‘vuelta de la esquina’, la escuadra juarense La Tribu que meses atrás ascendió de Tercera División a este circuito anunció el martes anterior a Eliud Ruiz como Director Operativo de la institución.

Presentado con bombo y platillo años atrás por Álvaro Navarro como director de fuerzas básicas de Bravos FC Juárez, Ruiz, ex jugador de Monterrey y Cobras -de Liga de Ascenso-, cumplió con una administración tan problemática como polémica y muy poco productiva en el FC Juárez.

Resulta muy difícil de creer que los hermanos Martínez no conozcan las malas referencias de Ruiz que circulan en el medio futbolístico local y aún así le entregan un puesto clave y ponga en serio peligro el nuevo proyecto de La Tribu que jugará en el Estadio 8 de Diciembre.

Tiempo al tiempo, lo que sí es claro es que el éxito empresarial no les asegura ni garantiza a los mencionados inversionistas que las cuentas en el futbol soccer vayan a salir bien.

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