CRUZ GANA, ANDREA NO PIERDE TODO

DE TÚ A TÚ Por César Calandrelly

0
138

En política hay derrotas que cierran una puerta y otras que abren una pregunta.

La noche del 28 de septiembre, Morena con todo el “raiting” en plataformas digitales cerró su proceso interno en Chihuahua y nombró a Cruz Pérez Cuéllar como coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, dejando a Andrea Chávez fuera de la definición que marcará la ruta del partido hacia 2027.

Pero reducir lo ocurrido a un simple “Cruz ganó y Andrea perdió” sería quedarse en la superficie.

Porque la contienda fue mucho más cerrada de lo que podría sugerir el resultado final.

De acuerdo con los supuestos resultados difundidos sobre las mediciones internas de Morena, Pérez Cuéllar obtuvo 31.53% en la pregunta sobre quién debería encabezar la candidatura de Morena, PVEM y PT, frente a 30.61% de Andrea Chávez. Una diferencia de apenas 0.92 puntos porcentuales.

Es decir: Cruz ganó el proceso, pero Andrea estuvo prácticamente a la misma distancia del primer lugar que del segundo. Y ahí comienza el verdadero análisis.

Cruz ganó por estructura, territorio, consistencia y experiencia.

Su carrera política es larga y su presencia en el estado también. Fue senador, diputado local, alcalde en dos ocasiones y ha construido durante años una red política que trasciende una sola elección. Su trayectoria también incluye pasos por PAN y Movimiento Ciudadano antes de incorporarse a Morena.

En las mediciones internas, además, obtuvo mejores resultados en varios de los reactivos utilizados por Morena. En conocimiento, intención de voto y percepción como candidato, mientras que la senadora obtuvo ventaja en el apartado de atributos.

No fue, entonces, una victoria producto de un solo indicador. “Fue una suma de factores”.

Andrea construyó algo que tampoco desaparece en una noche

Andrea Chávez llegó a este proceso como una de las figuras jóvenes más visibles de Morena en Chihuahua. Construyó presencia, recorrió el estado, desarrolló una estructura política propia y consiguió colocar su nombre en una disputa que, durante meses, parecía destinada a convertirse en una de las definiciones más observadas de Morena rumbo a 2027.

La propia Chávez dijo después de conocer el resultado que permanecerá en el movimiento y que continuará recorriendo Chihuahua. Veamos que tan cierto será esto.

La pregunta, entonces, no es solamente qué hará Cruz. También es qué hará Andrea con el capital político que construyó.

Ahora viene la parte difícil

Para Cruz, ganar la encuesta era solamente la primera parte. Ahora deberá convertir una victoria interna en un proyecto capaz de integrar a quienes estaban con Andrea, y hacerlo sin que la contienda interna se convierta en una fractura permanente.

El propio Pérez Cuéllar habló de unidad después del proceso, mientras que durante el anuncio reconoció públicamente el trabajo de Chávez.

Y esto es importante porque Morena no solamente tendrá que enfrentar una elección en 2027. Tendrá que administrar las consecuencias de su propia competencia interna.

Andrea, por su parte, enfrenta otra decisión trascendente: mantenerse dentro del movimiento, como ya dijo que hará, pero definir cuál será su papel a partir de ahora.

Quizá la imagen más reveladora de esta contienda no sea la del ganador levantando los brazos. Es aquella en la que aparecen ambos.

Cruz y Andrea representan dos formas distintas de construir poder político: la experiencia territorial y la estructura acumulada frente a una nueva generación que ha construido rápidamente presencia y reconocimiento.

Porque en política, algunas derrotas terminan una carrera. Y otras simplemente cambian el camino.

Conectajuarez no se hace responsable de los puntos de opinión de los columnistas que participan en este medio de comunicación, es responsabilidad única de quien lo escribe, el autor sostiene cada uno de sus argumentos.