“No culpable” así se declaró Maduro ante la justicia de EEUU

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Tanto el ex dictador de Venezuela como su esposa Cilia Flores negaron los nuevos cargos que les señala la corte de Nueva York. El juez fijó para el 17 de diciembre los argumentos orales sobre las acusaciones de tráfico de drogas para ambos

Nicolás Maduro y su esposa se declararon este martes, no culpables de cargos por tortura en Venezuela, durante una audiencia judicial en la que el ex dictador rechazó las acusaciones mediante un traductor.

Maduro afirmó ante el tribunal: “Rechazo este documento en su totalidad, de falsas acusaciones y alegaciones”. La declaración se produjo después de que ambos fueran imputados por los cargos.

La audiencia por las acusaciones de tortura

El juez resolvió que los argumentos orales sobre los cargos de narcotráfico contra los dos acusados se realizarán el próximo 17 de diciembre.

Nicolás Maduro y Cilia Flores ratificaron su renuncia al juicio rápido en una audiencia ante el juez Alvin Hellerstein. Para el abogado que siguió el caso, esa decisión apunta a una defensa interesada en prolongar la discusión procesal antes de enfrentar la etapa de juicio.

El magistrado dejó asentado que Maduro se declaró no culpable después de interrumpir sus intentos de cuestionar las acusaciones en términos políticos. El abogado consideró que esas intervenciones tenían como destinatarios a la prensa y al público presente en la sala, más que al tribunal.

Flores cumplió 70 años el día de la lectura de cargos, según relató el analista. Mientras Maduro saludaba al público, conversaba con su asistente y con su defensor, ella permaneció en silencio y siguió atentamente al juez durante la audiencia.

Barry Pollack, abogado de Maduro, objetó el calendario planteado por la corte pese a que el juicio está previsto para junio de 2027. La defensa sostiene que los plazos siguen siendo estrechos por la presentación de la nueva acusación.

La defensa renunció otra vez al derecho de acelerar el juicio

La renuncia al juicio rápido implica que Maduro y Flores no utilizarán el mecanismo constitucional federal que permite avanzar con mayor rapidez hacia la conformación de un jurado y el desarrollo del proceso. El juez debió volver a formular esa consulta tras la presentación de los nuevos cargos, y ambos acusados mantuvieron su decisión.

El abogado afirmó que esa postura resulta llamativa si la defensa considera que las pruebas son falsas o que los testimonios carecen de sustento. “Lo que todo apunta, en cualquier caso, es que no quieren confrontar las pruebas en la fase de juicio”, sostuvo.

Según su análisis, ganar tiempo puede abrir dos vías: una negociación con la fiscalía o gestiones políticas fuera de la corte. De llegar a juicio, los acusados enfrentarían una pena mínima obligatoria que podría alcanzar 50 años de prisión, con cadena perpetua como pena máxima.

La fiscalía, de acuerdo con el relato, presiona para que se mantenga el cronograma previsto. Hellerstein también busca evitar nuevas demoras y sostener las fechas fijadas por el tribunal.

Hellerstein rechazó el pedido de postergar una audiencia de diciembre

Pollack cuestionó la fijación de una audiencia para el 17 de diciembre, tres días después del vencimiento previsto para que la fiscalía presentara una respuesta escrita. El defensor planteó que el juez tendría poco tiempo para revisar los documentos antes de escuchar los argumentos.

Ante ese planteo, Hellerstein respondió: “La corte está bien con esa fecha”. El abogado interpretó la intervención como una señal de que el magistrado no aceptará que la defensa determine el ritmo de su agenda.

El juez también interrumpió a Maduro cuando intentó extender su respuesta sobre la nueva acusación. Hellerstein le preguntó en dos oportunidades: “¿Se declara culpable o no culpable?”.

Finalmente, el magistrado dio por terminada la intervención y dejó registrada la posición procesal del acusado: “Se entra en acta que se declara no culpable. Siguiente”.

El abogado Nizar El-Paky sostuvo que la audiencia de lectura de cargos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores expone una disputa entre la estrategia de las defensas, que buscaban postergarla, y la decisión del juez de avanzar con rapidez ante una nueva acusación ya aprobada por un gran jurado. Según su análisis, el proceso se encamina a una declaración de no culpabilidad de ambos y a una fiscalía que no parece interesada en negociar cooperación.

El-Paky afirmó que la fiscalía cuenta con varios testigos procedentes de la propia estructura vinculada a los acusados, con conocimiento directo de Maduro y Flores. Para el abogado, esa situación apunta a que los investigadores creen disponer de elementos probatorios suficientes para llevar el caso hasta juicio.

La nueva acusación eleva a cinco delitos los cargos contra Flores, quien antes enfrentaba tres, y también deja en cinco los que pesan sobre Maduro, que previamente eran cuatro. La audiencia permitirá que el juez compruebe que ambos conocen íntegramente el contenido de la imputación y les pregunte si se declaran culpables o no culpables.

El abogado anticipó que los dos acusados mantendrán la misma postura procesal adoptada frente a los cargos anteriores. Al referirse a la instancia ante el tribunal, dijo: “La expectativa es que se declaren no culpables, que ambos lo hagan de esa manera”.

El juez rechazó llevar la lectura de cargos al 17 de noviembre

Las defensas pretendían que la lectura de cargos se realizara el 17 de noviembre, durante la próxima audiencia prevista en el calendario judicial. El-Paky indicó que fue el juez quien resolvió adelantarla porque consideró demasiado lejana la fecha propuesta.

La petición de aplazamiento partió de la defensa de Flores durante la audiencia en la que se discutió su libertad provisional, aunque los abogados de Maduro acompañaron esa posición. Sobre el origen de la acusación, El-Paky explicó: “Fue aprobada por un gran jurado y fue sellada el 8 de octubre y, en ese momento, está surtiendo plenamente sus efectos legales”.

El abogado planteó que el pedido de más de un mes adicional podría responder a la necesidad de las defensas de revisar la acusación y ajustar su estrategia. También señaló que la revelación de los nuevos cargos ocurrió el mismo día de la audiencia anterior, lo que pudo limitar el tiempo disponible para conocer el documento en su totalidad.

Una declaración de culpabilidad requeriría un acuerdo de cooperación

El-Paky explicó que una eventual admisión de culpabilidad suele estar asociada a negociaciones previas entre la defensa y la fiscalía, sobre todo en causas con penas máximas que pueden incluir cadena perpetua. En ese escenario, el acusado buscaría una reducción sustancial de la sanción a cambio de cooperación.

Al describir las condiciones de ese tipo de acuerdo, afirmó: “No basta con que un acusado quiera colaborar con la justicia, sino también que el Departamento de Justicia tenga el interés”. El abogado consideró improbable que esa posibilidad se concrete en esta etapa.

Según El-Paky, la actuación de la fiscalía muestra una orientación distinta. “No estamos viendo una fiscalía que pareciera buscar cooperación de Maduro y Cilia Flores, sino que más bien está diciendo que ya tiene testigos, que esos testigos son múltiples, que vienen de la propia estructura y que conocen de forma directa a Nicolás Maduro y a Cilia Flores”, afirmó.

Un juez federal de Estados Unidos fijó para este jueves una audiencia en Nueva York en la que el ex dictador venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, deberán responder a nuevos cargos por conspiración para cometer torturas, imputados por la Fiscalía estadounidense la semana pasada.

Según la orden emitida el miércoles por el magistrado Alvin Hellerstein y publicada en el expediente judicial del caso, la audiencia se realizará a las 11:00 horas (15:00 GMT) y abordará los cargos incluidos en la acusación actualizada contra ambos.

La Fiscalía presentó hace una semana la imputación por conspiración para cometer torturas y extendió a Flores el cargo de narcoterrorismo, que hasta entonces solo recaía sobre Maduro. Los dos continúan acusados de conspiración para importar cocaína hacia territorio estadounidense, y de posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos.

De acuerdo con el texto de la acusación actualizada, el régimen venezolano de Maduro infligió torturas contra opositores, militares y otras personas detenidas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses. El documento sostiene que la gestión de Maduro aplicó una estrategia de “represión y torturas” para sostenerse en el poder durante años.

Sobre el cargo de narcoterrorismo, la Fiscalía alega que Maduro y Flores conspiraron para distribuir y poseer “cinco kilogramos o más de mezclas y sustancias que contuvieran una cantidad detectable de cocaína”, con la intención de aportar “valor económico” a personas u organizaciones vinculadas con actividades terroristas.

Maduro y Flores fueron capturados el 3 de enero por fuerzas estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York, donde permanecen detenidos mientras enfrentan el proceso judicial. La audiencia de este jueves corresponde a la lectura formal de los cargos. Tras ese trámite, ambos acusados tendrán derecho a declararse culpables o inocentes.

El juicio está programado para junio de 2027. El próximo 17 de noviembre se celebrará otra audiencia, en la que Hellerstein evaluará una solicitud de la defensa para desestimar los cargos bajo la figura de la inmunidad soberana, a la que la Fiscalía estadounidense ya se opuso.

Maduro y Flores permanecen recluidos desde enero en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC), una prisión federal que también albergó a otros detenidos de alto perfil, como el narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán, conocido como “el Chapo”, condenado a cadena perpetua en 2019.

El MDC es descrito con frecuencia como un centro con condiciones severas de reclusión. En enero, el analista legal Elie Honig afirmó que se trata de “quizá la más miserable” de las prisiones que visitó, por tratarse de un lugar oscuro, sobrepoblado y ruidoso.

Las autoridades penitenciarias no informaron en qué sector del MDC se encuentran recluidos Maduro y Flores. Abogados y especialistas consideran que ambos permanecen separados y que, por su perfil, fueron ubicados en la Unidad de Vivienda Especial (SHU).

Nicolás Maduro Guerra, hijo mayor del ex dictador, declaró en marzo que su padre se mantenía “con mucho ánimo”, que intentaba hacer ejercicio y que había bajado de peso, según conversaciones telefónicas que mantuvo con él. Sin embargo, los internos del MDC cuentan con escasas posibilidades de actividad física, por lo que atribuyeron la pérdida masa muscular a las condiciones de la alimentación en el centro.

Durante la audiencia judicial de marzo, la segunda desde su llegada a Nueva York en enero, periodistas constataron que Maduro se veía más delgado. Cuatro meses después, en su comparecencia de julio, lucía con mejor aspecto físico y un corte de cabello reciente. En esa oportunidad se mostró animado y saludó a distancia a los presentes en la sala.

Hasta el momento, los abogados de Maduro no reportaron un deterioro en su estado de salud vinculado con la reclusión, a diferencia del caso de Flores, cuya condición cardíaca motivó el pedido de arresto domiciliario desestimado por el tribunal.