CENTINELA: AHORA LE TOCA HABLAR CON RESULTADOS

RAYOS Y CENTELLAS Por Luis Carlos Carrasco

0
141

Finalmente, este día Ciudad Juárez será escenario de la inauguración de la Torre Centinela, uno de los proyectos de seguridad más ambiciosos —y también más controvertidos— de la administración de María Eugenia Campos.

La obra, que representa una inversión cercana a los cuatro mil millones de pesos entre infraestructura, tecnología e inteligencia, llega a su estreno después de retrasos, cuestionamientos y una polémica que durante meses puso bajo la lupa el costo y los alcances del proyecto. Pero una vez cortado el listón, se acabaron las explicaciones. Ahora comienza la verdadera prueba. Porque una torre puede ser monumental, los sistemas tecnológicos pueden ser sofisticados y la inversión puede alcanzar cifras históricas, pero la seguridad no se mide en metros cuadrados, pantallas ni millones de pesos. Se mide en calles más tranquilas, en delitos que no se cometen, en delincuentes que son detenidos y, sobre todo, en ciudadanos que puedan salir de sus casas sin vivir con miedo.

Ese será el verdadero examen para Centinela.

La gobernadora María Eugenia Campos encabezará la inauguración acompañada de invitados especiales. Y si finalmente se confirma la ausencia de funcionarios federales y legisladores de Morena, inevitablemente aparecerá la lectura política. Tampoco sería extraño.

Morena y el gobierno estatal han mantenido diferencias políticas en prácticamente todos los temas importantes. Sin embargo, esta vez el asunto tiene una particularidad: La seguridad no debería tener colores partidistas. Los ciudadanos no preguntan si una estrategia de seguridad es panista, morenista o de cualquier otro partido. Preguntan si funciona. Y ahí estará precisamente el reto para el Gobierno del Estado.

Los casi cuatro mil millones de pesos deberán convertirse en resultados concretos. Centinela tendrá que demostrar que no fue solamente una obra monumental, ni una apuesta tecnológica, ni mucho menos un proyecto destinado a convertirse en bandera política de la administración estatal. Deberá demostrar que puede prevenir, investigar, reaccionar y combatir de manera efectiva a quienes mantienen bajo presión a Chihuahua.

Porque después de la inauguración vendrá lo más difícil: rendir cuentas con resultados. Y en ese terreno ya no bastarán las presentaciones, los discursos ni las fotografías del acto inaugural. Centinela tendrá que hablar. Pero tendrá que hacerlo con el único lenguaje que los ciudadanos realmente entienden: resultados.

Conectajuarez no se hace responsable de los puntos de opinión de los columnistas que participan en este medio de comunicación, es responsabilidad única de quien lo escribe, el autor sostiene cada uno de sus argumentos.