El ex dictador venezolano compareció este miércoles ante un tribunal federal de Nueva York en una audiencia de 18 minutos, durante la cual el juez avaló el calendario de las etapas previas al juicio previsto para el 1 de junio de 2027
El ex dictador venezolano Nicolás Maduro enfrentará a partir del 1 de junio de 2027 un juicio en una corte federal de Nueva York acusado de haber encabezado una organización dedicada al narcotráfico internacional. La Fiscalía de Estados Unidos le imputa cuatro delitos, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, además de dos cargos relacionados con el uso y la posesión de armamento de guerra. Si es declarado culpable por un jurado, podría ser condenado a cadena perpetua.
El calendario del proceso quedó confirmado este miércoles durante una audiencia de seguimiento encabezada por el juez federal Alvin Hellerstein, quien aprobó el cronograma propuesto conjuntamente por la Fiscalía y la defensa para las etapas previas al juicio. La comparecencia, de unos 18 minutos de duración, estuvo dedicada exclusivamente a cuestiones procesales y a fijar los plazos para la presentación de las mociones que ambas partes plantearán antes del inicio del debate oral.
Maduro compareció junto a su esposa, Cilia Flores, quien también enfrenta cargos en el mismo expediente. Durante toda la audiencia permaneció en silencio, escuchó la traducción mediante auriculares y siguió atentamente las intervenciones de sus abogados.
Antes de ingresar a la sala saludó brevemente y, al concluir la sesión, conversó con su equipo de defensa antes de retirarse. En esta oportunidad se lo observó caminando con normalidad y sin la cojera que había mostrado en anteriores comparecencias.
Los delitos que se le atribuyen a Maduro
La acusación presentada por la Fiscalía incluye cuatro cargos contra Maduro. El primero es conspiración para cometer narcoterrorismo, una figura prevista en la legislación estadounidense para perseguir organizaciones que combinan actividades de narcotráfico con el empleo o apoyo a estructuras armadas destinadas a proteger esas operaciones ilícitas.
El segundo cargo es conspiración para importar cocaína a Estados Unidos. Según los fiscales, Maduro integró una estructura que coordinó durante años el envío de grandes cantidades de cocaína hacia territorio estadounidense mediante diferentes rutas de transporte.
Las otras dos imputaciones corresponden a posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. De acuerdo con la acusación, ese armamento formaba parte del esquema utilizado para garantizar el funcionamiento y la protección de la organización criminal.
Maduro rechazó las acusaciones durante su primera comparecencia judicial, celebrada en enero. En esa audiencia afirmó: “No soy culpable. Soy un hombre decente, el presidente constitucional de mi país”.
La estructura descrita por la Fiscalía
La acusación sostiene que el ex dictador permitió que organizaciones dedicadas al tráfico de drogas operaran con apoyo de funcionarios venezolanos y bajo la protección de instituciones estatales.
Según el expediente, miembros de organismos de seguridad y otros altos funcionarios facilitaron el traslado de cargamentos de cocaína desde Venezuela hacia distintos destinos internacionales. La investigación señala que las drogas eran enviadas utilizando lanchas rápidas, embarcaciones pesqueras, buques portacontenedores y aeronaves que despegaban desde pistas clandestinas.
Los fiscales también afirman que organizaciones criminales internacionales recibieron respaldo logístico para mantener esas operaciones y que parte de las ganancias obtenidas benefició a integrantes de la estructura investigada.
En uno de los pasajes de la acusación, la Fiscalía sostiene que Maduro permitió que “la corrupción alimentada por cocaína floreciera para su propio beneficio, para el beneficio de los miembros de su régimen gobernante y para el beneficio de los miembros de su familia”.
Acusaciones adicionales de violencia
Además de los delitos vinculados al narcotráfico y al uso de armas, el expediente incorpora señalamientos sobre hechos violentos cometidos para proteger la organización.
La Fiscalía sostiene que integrantes de la estructura ordenaron secuestros, golpizas y asesinatos contra personas relacionadas con las operaciones de tráfico de drogas que mantenían conflictos económicos con la organización o que, según la acusación, amenazaban su funcionamiento.
Entre los episodios incluidos en el expediente figura el asesinato de un presunto jefe del narcotráfico en Caracas, hecho que los investigadores vinculan con la actividad de la organización criminal.
La situación de Cilia Flores
La causa también involucra a Cilia Flores, quien enfrenta tres cargos federales y compareció este miércoles junto a Maduro.
La acusación sostiene que Flores recibió sobornos para facilitar reuniones entre un importante narcotraficante y funcionarios venezolanos encargados del combate al narcotráfico. Según la Fiscalía, esos acuerdos permitían garantizar el paso seguro de vuelos cargados con cocaína a cambio de pagos periódicos destinados a funcionarios y otros integrantes de la estructura investigada.
El expediente también recuerda el caso de dos sobrinos de Flores, condenados en Estados Unidos por conspirar para enviar cocaína a ese país tras una investigación iniciada en 2015.
La estrategia de la defensa
Maduro y Flores se declararon inocentes de todos los cargos que enfrentan.
Durante la audiencia de este miércoles, el abogado Barry Pollack informó que la primera ofensiva de la defensa buscará que el tribunal desestime el proceso alegando inmunidad soberana. Según explicó, esa cuestión deberá resolverse antes de que el caso avance hacia el juicio.
Pollack también ha cuestionado el operativo mediante el cual Maduro fue llevado a Estados Unidos y anteriormente calificó la captura como un “secuestro militar”.
Mientras el tribunal analiza las mociones previas que presentarán ambas partes en los próximos meses, Maduro y Flores continuarán detenidos en una prisión federal de Brooklyn. Ninguno de los dos ha solicitado la libertad bajo fianza y permanecerán bajo custodia mientras avanza el proceso que desembocará en el juicio programado para junio de 2027.



